lunes, 27 de julio de 2020

Fragmento inédito de Sócrates / Benjamín Valdivia


Yo sólo sé que nada sé del espejismo
llamado tu mirada:
febril como la sed
el pensamiento busca saciedad,
la saciedad inalterable.

Pero la calma es imposible si tu mano
—cardumen de cinco peces,
rama de cinco pájaros— me toca.

Toda la geometría que urde la razón
se me desploma en la garganta, muda,
y como los lunáticos desvío
la cabeza hacia ti.

No pienso, sólo miro, palpo.
Y frente al templo tibio de tu cuerpo sólo sé
que no sé nada.

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