Cuando nuestros cuerpos se atrajeron
desearnos era inevitable
cuando nos entregamos
al lenguaje de los labios,
nos traicionaron las palabras
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Francisco Hernández | Última voluntad
Cuando yo muera, ponte un vestido blanco y enciende una candela frente a un ramo de nubes. Con el vestido blanco, haz la espuma de un r...
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en memoria del viejo Emeterio, mi padre I desde el manglar me preguntaron las iguanas por ti los bagres del estero también me pre...
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Cuando yo muera, ponte un vestido blanco y enciende una candela frente a un ramo de nubes. Con el vestido blanco, haz la espuma de un r...
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Hablaste igual que la muerte. Con sus muecas rotas y cruzadas en la lengua, entera, llena y coagulada. Con las manos frías arrullaste ta...
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