domingo, 16 de febrero de 2020

Fondo negro / Armando Rojas Guardia


Limpia y fría, la noche de diciembre
es la imagen perfecta de mi alma:
Caracas arde afuera, indiferente,
mientras yo soy un hueco
l i v i a n í s i m o
donde caen flotando los minutos.
En nada pienso ahora. Y nada añoro.
Ninguna obligación. Ninguna agenda.
Apenas esta ingrávida quietud
para llenar de música (Satie, acaso)
y lentos cigarros y silencio
y el negro sueño de la paz, vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Francisco Hernández | Última voluntad

  Cuando yo muera, ponte un vestido blanco y enciende una candela frente a un ramo de nubes.    Con el vestido blanco, haz la espuma de un r...