¿La joven concubina recuerda mis palabras, el tono de mi voz, el tacto
de mis manos en sus redondas nalgas, el sabor de mis besos, mis más
dulces miradas? ¿Se estremece, suspira, sonríe tiernamente, llora a
veces? Sólo la Luna sabe
domingo, 16 de febrero de 2020
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Francisco Hernández | Última voluntad
Cuando yo muera, ponte un vestido blanco y enciende una candela frente a un ramo de nubes. Con el vestido blanco, haz la espuma de un r...
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en memoria del viejo Emeterio, mi padre I desde el manglar me preguntaron las iguanas por ti los bagres del estero también me pre...
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Hablaste igual que la muerte. Con sus muecas rotas y cruzadas en la lengua, entera, llena y coagulada. Con las manos frías arrullaste ta...
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