sábado, 6 de mayo de 2023

Luis Rogelio Nogueras | Cesare Pavese

 

Suponga que yo estoy escondido de antemano en el closet
y que usted (tantas cosas que tiene en la cabeza) no lo nota.
Se acuesta,
toma las dieciséis píldoras del frasco
hace las últimas llamadas: inútiles
medita sobre las derrotas, la guerra,
Turín (cruda en invierno).
 
Suponga que usted deja
las gafas en la mesita de noche
y que luego escribe algo en su cuaderno
(letra rápida, pequeña).
 
Ahora imagine que yo salgo.
Que impido su suicidio.
Cinco, dos, veinticuatro veces
(como en el cine).
 
Suponga que usted no muere,
suponga que nos damos las manos,
y que comentemos pequeñas historias, aventuras habladas
donde las mujeres aman desesperadamente a los poetas
y no hay estar solos, ni desastres, ni trenes aplastados.
 
Pero no.
Yo estoy en mi cuarto y usted está en el suyo.
Yo no trato de impedir nada
y usted se toma las pastillas.
Yo dejo su libro en la mesita de noche y trato en vano de dormirme.
Y viene la muerte y tiene sus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Francisco Hernández | Última voluntad

  Cuando yo muera, ponte un vestido blanco y enciende una candela frente a un ramo de nubes.    Con el vestido blanco, haz la espuma de un r...